¿Cómo refresca naturalmente un árbol un jardín?
En un caluroso día de verano, la diferencia de temperatura percibida entre una terraza expuesta al sol y un espacio situado bajo un árbol puede ser espectacular. Este fenómeno no proviene únicamente de la sombra producida por sus ramas.
Gracias a su follaje y al agua que absorbe del suelo, un árbol contribuye naturalmente al refrescamiento de su entorno. La sombra, la evapotranspiración, la protección del suelo y la reducción del calentamiento de las superficies se combinan para crear un microclima más agradable a su alrededor.
Por tanto, plantar un árbol puede ser una excelente manera de crear un jardín más cómodo durante los períodos cálidos, siempre que se elija una especie adaptada al espacio disponible, al suelo y a la exposición.
DESCUBRIR TODOS NUESTROS ÁRBOLES
¿Por qué hace más fresco bajo un árbol?
El primer fenómeno es evidente: las hojas interceptan parte de la radiación solar.
En lugar de llegar directamente al suelo, a una terraza o a un muro, parte de esta energía es interceptada por el follaje.
Las superficies situadas bajo la copa reciben, por tanto, generalmente menos radiación solar directa y se calientan con menor intensidad.
Esto es especialmente importante en verano, cuando materiales como el hormigón, la piedra o ciertos revestimientos pueden acumular mucho calor al permanecer expuestos al sol.
Un árbol crea así una verdadera zona de sombra evolutiva en el jardín.
¿Es la sombra de un árbol diferente a la de una sombrilla?
Ambas permiten bloquear parte de la radiación solar, pero un árbol posee una particularidad adicional: intercambia continuamente agua con la atmósfera.
Una sombrilla produce sombra. Un árbol produce sombra al mismo tiempo que participa en el fenómeno de la evapotranspiración.
Es la combinación de estos mecanismos la que explica el efecto refrescante particularmente interesante de la vegetación.
¿Qué es la evapotranspiración de un árbol?
Para entender cómo un árbol refresca su entorno, hay que seguir el recorrido del agua.
Las raíces absorben el agua presente en el suelo. Esta circula luego por el árbol hasta las hojas.
Parte de esta agua se libera finalmente a la atmósfera en forma de vapor, principalmente a través de diminutas aberturas presentes en las hojas llamadas estomas.
Este fenómeno constituye la transpiración vegetal. Asociada a la evaporación del agua presente en el suelo y en las superficies vegetales, contribuye a la evapotranspiración.
El paso del agua líquida al estado de vapor consume energía. Este proceso participa así en el enfriamiento de las hojas y puede contribuir a hacer que el microclima circundante sea más fresco.
Para comprender la importancia del agua en la vida de un árbol, descubra también ¿Puede tener sed un árbol?.
COMPRENDER LAS NECESIDADES DE AGUA DE UN ÁRBOL
¿Cómo llega el agua hasta las hojas?
Todo comienza bajo tierra.
Las raíces finas exploran el suelo y permiten al árbol absorber agua y elementos minerales.
El agua es luego transportada hacia las partes aéreas por tejidos conductores, en particular el xilema.
La transpiración de las hojas juega un papel esencial en este desplazamiento del agua a través del árbol.
Un árbol conecta, pues, permanentemente dos entornos: el suelo en el que crecen sus raíces y la atmósfera en la que se desarrolla su follaje.
Para descubrir qué sucede bajo sus pies, consulte ¿Cómo crecen las raíces de un árbol bajo tierra?.
DESCUBRIR EL FUNCIONAMIENTO DE LAS RAÍCES
¿Un follaje grande aporta necesariamente más frescor?
El tamaño y la densidad de la copa influyen directamente en la cantidad de sombra producida, pero no existe una regla tan simple como «cuanto más grande es el árbol, más refresca».
Su efecto depende, en particular, de la superficie foliar, de la densidad del follaje, de la disponibilidad de agua, de la especie, de la estación, del clima y de su ubicación en el jardín.
Un árbol correctamente posicionado puede, por ejemplo, dar sombra a una terraza o a una fachada durante las horas más calurosas.
Por lo tanto, se debe elegir un árbol en función del espacio que se desea proteger del sol y no únicamente según su tamaño en el momento de la compra.
La Higuera: un follaje generoso para el jardín
La Higuera es particularmente interesante en un jardín soleado.
Sus grandes hojas le confieren un aspecto generoso durante la buena estación y su copa puede crear progresivamente una zona sombreada cuando dispone de suficiente espacio para desarrollarse.
Añade también un segundo interés: la producción de higos en condiciones favorables.
La Higuera permite, pues, combinar follaje decorativo, sombra y cosechas.
Como con cualquier árbol, su desarrollo futuro debe anticiparse antes de la plantación con el fin de reservarle un emplazamiento adaptado.
El Ginkgo Biloba: sombra y un jardín que evoluciona con las estaciones
El Ginkgo Biloba puede convertirse con los años en un árbol de hermosa dimensión cuando dispone de condiciones adaptadas.
Su follaje verde durante la buena estación contribuye a crear una copa vegetal, y luego adquiere notables tonos amarillo dorado en otoño.
Permite así combinar varias funciones en el jardín: desarrollo de una estructura arbórea, sombra progresiva e interés decorativo estacional.
No obstante, hay que razonar a largo plazo: el Ginkgo es un árbol que puede ganar volumen y, por tanto, requiere un emplazamiento adaptado a sus dimensiones futuras.
El Haya púrpura: crear sombra aportando color
El Haya púrpura posee un follaje particularmente decorativo que permite introducir tonos profundos en el jardín.
Con su desarrollo, puede formar una copa importante y crear una zona sombreada.
Se trata, sin embargo, de un árbol capaz de alcanzar dimensiones considerables.
Elegirlo para aportar sombra requiere, por tanto, disponer de un terreno suficientemente grande y anticipar su desarrollo durante varias décadas.
¿Puede un árbol impedir que el suelo se caliente demasiado?
Sí. La sombra de su copa puede reducir la exposición directa del suelo a la radiación solar.
Un suelo protegido se calienta generalmente menos que un suelo desnudo expuesto directamente al sol.
Esta protección puede también contribuir a limitar la evaporación rápida del agua en la superficie del suelo.
El efecto puede reforzarse con la presencia de un acolchado adaptado al pie del árbol.
El acolchado permite cubrir el suelo y puede contribuir a conservar mayor humedad a la vez que limita las fuertes variaciones de temperatura en su superficie.
Sin embargo, debe evitarse acumular una capa gruesa de acolchado directamente contra el tronco.
¿Puede un árbol refrescar una terraza?
Sí, cuando está suficientemente desarrollado y correctamente posicionado.
El objetivo consiste en utilizar su copa para limitar la exposición directa de la terraza durante los períodos en los que el sol es más intenso.
A diferencia de una estructura fija, la sombra producida por un árbol evoluciona según la hora del día, la estación y la posición del sol.
Por ello, se debe reflexionar sobre su emplazamiento antes de la plantación.
Un árbol plantado demasiado lejos quizás nunca produzca la sombra buscada. A la inversa, un árbol de gran desarrollo instalado demasiado cerca de un edificio puede volverse inadecuado con los años.
La elección debe, por tanto, integrar el tamaño adulto del árbol y el espacio disponible a su alrededor.
¿Por qué son interesantes los árboles caducifolios cerca de una casa?
Un árbol caducifolio pierde sus hojas durante la mala estación.
Esta característica puede ser interesante cuando está situado de manera pertinente alrededor de una vivienda.
En verano, su follaje puede contribuir a dar sombra a ciertas superficies expuestas al sol.
En invierno, tras la caída de las hojas, su copa deja pasar más luz que en plena estación vegetativa.
Esto no significa que un árbol caducifolio pueda plantarse en cualquier lugar: las distancias, las dimensiones adultas, la arquitectura de las raíces y las limitaciones del terreno siempre deben tenerse en cuenta.
Para comprender esta transformación estacional, descubra por qué algunos árboles conservan sus hojas en invierno.
¿Puede un árbol de hoja perenne aportar también frescor?
Sí. Un árbol de hoja perenne posee hojas durante todo el año, aunque renueve progresivamente su follaje.
El Olivo, por ejemplo, conserva su follaje característico y constituye una elección interesante para aportar una presencia vegetal permanente en un entorno adaptado.
Su sombra, sin embargo, no es comparable a la de un árbol que posee una copa extremadamente densa.
Hay que distinguir, pues, dos objetivos: buscar una presencia vegetal permanente o crear una gran zona de sombra estival.
¿Pueden los árboles crear un microclima en el jardín?
Sí. Se habla de microclima cuando las condiciones observadas en una pequeña zona difieren de las del entorno cercano.
Debajo y alrededor de una copa arbórea, la sombra, la humedad, el viento y la temperatura de las superficies pueden ser diferentes a los de una zona totalmente expuesta.
Esta modificación del microclima puede también beneficiar a otros vegetales adaptados a estas condiciones.
Un árbol puede, por tanto, estructurar progresivamente todo un espacio del jardín: vegetación bajo su copa, zona de descanso, hábitats para diferentes organismos y protección parcial del suelo.
Descubra también cómo un árbol ayuda a los pájaros en un jardín.
DESCUBRIR EL PAPEL DE LOS ÁRBOLES EN EL JARDÍN
¿Le falta más agua a un árbol cuando hace mucho calor?
Las condiciones calurosas, secas, soleadas o ventosas pueden aumentar la demanda de agua y la transpiración de los vegetales.
Cuando el agua disponible en el suelo se vuelve insuficiente, el árbol puede reducir la apertura de sus estomas para limitar sus pérdidas de agua.
Esta reacción permite resistir mejor la falta de agua, pero también reduce la transpiración.
El efecto refrescante vinculado a la evapotranspiración depende, por tanto, también del estado hídrico del árbol.
Por eso un árbol sometido a una fuerte sequía no funciona exactamente de la misma manera que un árbol que dispone de una cantidad de agua suficiente.
Para ir más lejos, descubra cómo resiste un árbol a la sequía.
COMPRENDER CÓMO RESISTE UN ÁRBOL A LA SEQUÍA
¿Hay que regar mucho un árbol para que refresque más?
No. Sobre todo, no hay que convertir esta idea en una regla de riego.
Un árbol debe recibir una cantidad de agua adaptada a su especie, a su edad, al suelo, al clima y a su modo de cultivo.
Un exceso de agua puede reducir la oxigenación del suelo y ser perjudicial para las raíces.
A la inversa, una falta de agua prolongada puede provocar un estrés hídrico.
El objetivo es, pues, mantener condiciones adaptadas al árbol, y no buscar aumentar artificialmente su transpiración.
Para los árboles cultivados en maceta, consulte ¿Cómo cuidar un árbol en maceta?.
¿Un árbol joven aporta inmediatamente mucha sombra?
No. Es un punto importante cuando se planta un árbol con el objetivo de refrescar una parte del jardín.
Un árbol joven posee una copa aún limitada. Su sombra será, por tanto, mucho más reducida que la que podrá producir después de varios años de crecimiento.
Plantar un árbol es una solución que se planifica a largo plazo.
Su copa se ensanchará progresivamente, su tronco se volverá más grueso y su sistema radicular explorará más suelo.
La velocidad de esta evolución depende fuertemente de la especie y de las condiciones de cultivo.
Descubra a qué velocidad crece un árbol.
¿Puede un árbol en maceta refrescar una terraza?
Un árbol cultivado en maceta puede aportar sombra y participar localmente en el ambiente vegetal de una terraza, pero su efecto suele ser más limitado que el de un gran árbol instalado en plena tierra.
El volumen disponible para las raíces limita especialmente su desarrollo y hace que el árbol dependa más del riego.
En una terraza muy calurosa, el contenedor en sí puede también sufrir una fuerte elevación de temperatura.
Es, pues, importante elegir una especie adaptada y una maceta con las dimensiones suficientes.
El Arce japonés Bloodgood, el Olivo u otros árboles pueden cultivarse en maceta cuando se respetan sus necesidades.
Descubra qué árbol elegir para un balcón o una terraza y si un árbol puede permanecer en maceta todo el año.
ELEGIR UN ÁRBOL PARA MI TERRAZA
¿Contribuyen los árboles al refrescamiento de las ciudades?
Sí. El principio observado en un jardín existe también a mayor escala en el medio urbano.
Los árboles pueden dar sombra a las aceras, las fachadas y diferentes revestimientos que de otro modo acumulan una gran cantidad de calor.
Su evapotranspiración participa también en el funcionamiento térmico de su entorno.
La eficacia depende, sin embargo, fuertemente de la cantidad de vegetación, de las especies, de su estado hídrico, de la configuración de las calles, de las superficies circundantes y de las condiciones meteorológicas.
Un árbol no es, pues, un aire acondicionado en el sentido estricto, pero la vegetación constituye una herramienta importante para limitar localmente la exposición a la radiación solar y mejorar el confort térmico.
¿Qué árbol elegir para crear sombra en el jardín?
No existe un árbol ideal para todos los jardines.
Para un espacio grande, es posible contemplar un árbol capaz de desarrollar progresivamente una copa importante, como el Ginkgo Biloba o el Haya púrpura, siempre que las condiciones de cultivo sean adecuadas para ellos.
La Higuera puede ser interesante para combinar follaje generoso y cosechas.
El olivo responde más a una búsqueda de follaje perenne y ambiente mediterráneo que a la de una sombra extremadamente densa.
En un espacio más reducido, hay que privilegiar dimensiones adultas compatibles con el jardín en lugar de elegir simplemente la especie famosa por producir más sombra.
El mejor árbol de sombra sigue siendo aquel que podrá desarrollarse correctamente en el lugar donde lo planta.
ENCONTRAR EL ÁRBOL ADECUADO PARA MI JARDÍN
Preguntas frecuentes sobre los árboles y la frescura en el jardín
¿Por qué hace más fresco bajo un árbol?
Su follaje intercepta una parte de la radiación solar y limita el calentamiento de las superficies situadas debajo. La evapotranspiración también contribuye al refrescamiento del microclima.
¿Puede un árbol bajar realmente la temperatura?
La vegetación puede reducir localmente la temperatura de las superficies y modificar las condiciones térmicas a su alrededor. El efecto exacto varía fuertemente según la especie, el tamaño de la copa, la disponibilidad de agua, el entorno y las condiciones meteorológicas.
¿Qué árbol elegir para crear sombra rápidamente?
Hay que tener en cuenta la velocidad de crecimiento, pero también el tamaño adulto, el suelo, el clima y el espacio disponible. Elegir únicamente el árbol que crece más rápido puede crear problemas unos años más tarde si sus dimensiones se vuelven incompatibles con el jardín.
¿Es interesante un árbol caduco para crear sombra?
Sí. Su follaje puede aportar sombra durante la buena temporada, y su caída en otoño permite que pase más luz a través de la copa durante el invierno.
¿Puede un árbol en maceta refrescar una terraza?
Sí, pero su efecto suele ser más localizado. Como su desarrollo está limitado por el contenedor, hay que vigilar especialmente el riego y elegir un tamaño de maceta adecuado.
¿Hay que regar más un árbol durante una canícula?
Las necesidades pueden aumentar cuando las condiciones son muy calurosas y secas, particularmente en los árboles jóvenes y los ejemplares en maceta. No obstante, el riego debe adaptarse a la humedad real del suelo en lugar de aplicarse automáticamente en exceso.
¿Crean todos los árboles la misma cantidad de sombra?
No. La forma de la copa, su anchura, la densidad y la disposición de las hojas, así como el tamaño del árbol, influyen fuertemente en la sombra producida.
¿Cuánto tiempo hay que esperar antes de que un árbol joven haga sombra?
No existe una duración universal. El crecimiento depende de la especie, el suelo, el agua, la luz y las condiciones climáticas. Un árbol debe contemplarse generalmente como una solución que evoluciona progresivamente con el paso de los años.