¿Cómo resiste un árbol a la sequía?
Cuando no llueve durante varias semanas y las temperaturas aumentan, un árbol evidentemente no puede desplazarse para buscar mejores condiciones. Debe utilizar los recursos disponibles en el suelo y adaptar su funcionamiento para limitar sus pérdidas de agua.
Raíces más o menos profundas o extendidas, cierre de los estomas, reducción de la transpiración, hojas adaptadas al clima... Los árboles disponen de varios mecanismos para enfrentarse a la falta de agua. Pero no todas las especies poseen la misma resistencia a la sequía.
Entonces, ¿cómo resiste un árbol a la sequía ? ¿Qué sucede en sus hojas y raíces cuando le falta agua? ¿Y cómo ayudar a un árbol joven durante un período particularmente seco?
¿Por qué un árbol necesita agua?
El agua es indispensable para el funcionamiento de un árbol. Absorbida principalmente por las raíces, participa en el transporte de los elementos minerales, en el mantenimiento de las células y en la fotosíntesis.
Una parte importante de esta agua termina también por regresar a la atmósfera en forma de vapor, principalmente a través de las hojas: es la transpiración.
Cuando el agua escasea en el suelo, el árbol se encuentra ante un equilibrio delicado: continuar sus intercambios con la atmósfera evitando al mismo tiempo perder más agua de la que puede absorber.
Todo comienza bajo tierra. Para comprender mejor el papel del sistema radicular, descubra nuestro artículo ¿cómo crecen las raíces de un árbol bajo tierra?.
DESCUBRIR CÓMO CRECEN LAS RAÍCES
Las raíces son la primera línea de defensa contra la sequía
Cuando miramos un árbol, observamos su follaje, sus ramas y su tronco. Sin embargo, su capacidad para acceder al agua depende en gran medida de lo que sucede bajo tierra.
El sistema radicular explora progresivamente el suelo. Según la especie y las condiciones encontradas, las raíces pueden explotar diferentes zonas en las que permanece humedad disponible.
Contrariamente a una idea preconcebida, esto no significa que todos los árboles resistentes a la sequía posean necesariamente una inmensa raíz vertical que desciende a varios metros de profundidad. La arquitectura del sistema radicular varía enormemente según la especie, el suelo y el entorno.
Una red radicular bien instalada permite, no obstante, que el árbol explore un volumen de suelo mayor que un árbol recién plantado.
¿Por qué un árbol joven soporta generalmente peor la sequía?
Cuando un árbol acaba de ser plantado, sus raíces aún no han tenido tiempo de colonizar ampliamente el suelo circundante. Permanecen principalmente concentradas alrededor del cepellón.
El árbol joven dispone, por tanto, de un volumen de suelo más limitado del cual extraer el agua que necesita.
Es por ello que los primeros años tras la plantación requieren una vigilancia particular, especialmente durante los períodos cálidos y secos.
Con el tiempo, si las condiciones son favorables, su sistema radicular se extiende y el árbol se vuelve generalmente más autónomo.
Esta instalación subterránea explica también por qué el crecimiento visible a veces puede parecer modesto tras la plantación. Consulte nuestro artículo ¿a qué velocidad crece un árbol? para comprender mejor su desarrollo año tras año.
COMPRENDER EL CRECIMIENTO DE UN ÁRBOL
¿Cómo permiten las hojas ahorrar agua?
Para comprender la resistencia de un árbol a la sequía, hay que observar también sus hojas.
En su superficie se encuentran minúsculas aberturas llamadas estomas. Permiten, entre otras cosas, los intercambios gaseosos indispensables para la fotosíntesis, pero también constituyen una vía importante de pérdida de agua por transpiración.
Cuando el agua es más difícil de obtener, el árbol puede reducir la apertura de sus estomas. Esto permite limitar las pérdidas de agua.
Pero esta estrategia tiene una contrapartida: cuando los estomas se cierran, la entrada de dióxido de carbono necesario para la fotosíntesis también disminuye. El árbol puede entonces ralentizar su actividad y su crecimiento.
Un período de sequía no se traduce, por tanto, solo en hojas que parecen necesitar agua: puede modificar todo el funcionamiento del árbol.
¿Por qué algunos árboles tienen hojas pequeñas y gruesas?
La forma de las hojas puede también participar en la adaptación a entornos secos.
En algunas especies adaptadas a los climas mediterráneos, las hojas son relativamente pequeñas, gruesas o coriáceas. Su superficie puede presentar además características que contribuyen a limitar las pérdidas de agua.
El olivo es un excelente ejemplo. Sus hojas persistentes, estrechas y coriáceas presentan características adaptadas a las condiciones mediterráneas.
El envés de sus hojas posee, en particular, un aspecto gris plateado característico. Esta estructura foliar participa, junto con otros mecanismos fisiológicos, en su adaptación a los períodos secos.
¿Por qué el olivo resiste bien la sequía?
El olivo es originario de un entorno mediterráneo donde los veranos pueden ser cálidos y secos. A lo largo de su evolución, la especie ha desarrollado varias características que le permiten soportar períodos con una disponibilidad reducida de agua.
Su follaje contribuye a limitar las pérdidas hídricas, mientras que su sistema radicular le permite explorar el suelo en busca de los recursos disponibles.
Un olivo correctamente instalado en plena tierra puede presentar, de este modo, una buena tolerancia a la sequía.
Atención, sin embargo: resistir a la sequía no significa no necesitar nunca agua. Un olivo joven recién plantado, un olivo cultivado en maceta o un árbol enfrentado a una sequía particularmente larga puede requerir un riego adaptado.
¿Un árbol deja de crecer cuando le falta agua?
La falta de agua puede provocar una ralentización del crecimiento. El árbol debe entonces gestionar sus recursos y mantener, como prioridad, sus funciones esenciales.
La producción de nuevos brotes y la expansión de las hojas pueden reducirse cuando las condiciones se vuelven desfavorables.
Esta es una de las razones por las cuales la velocidad de crecimiento de un árbol nunca puede resumirse en un número fijo de centímetros al año.
La misma especie puede experimentar un año de crecimiento importante cuando las condiciones son favorables y, posteriormente, progresar mucho más lentamente durante un año marcado por una fuerte sequía.
DESCUBRIR A QUÉ VELOCIDAD CRECE UN ÁRBOL
¿Puede un árbol perder sus hojas a causa de la sequía?
Sí. Cuando un árbol sufre un estrés hídrico importante, algunas hojas pueden amarillear, secarse o caer prematuramente.
La pérdida de una parte del follaje puede contribuir a reducir la superficie a través de la cual se pierde agua por transpiración. No obstante, también puede ser señal de que el árbol atraviesa una situación difícil.
Por tanto, hay que distinguir una caída estacional normal de las hojas en una especie caduca de una caída provocada por condiciones de cultivo desfavorables.
La hoja está en el corazón del funcionamiento del árbol. Descubra también cómo nace una nueva hoja en un árbol y lo que sucede en el interior de una yema.
DESCUBRIR CÓMO NACEN LAS HOJAS
¿Cómo saber si a un árbol le falta agua?
Los signos varían según las especies, pero varios cambios pueden llamar la atención: hojas que pierden su firmeza habitual, follaje que amarillea o se vuelve marrón, desecación de los extremos o caída prematura de algunas hojas.
Sin embargo, no hay que concluir automáticamente que un árbol tiene sed en cuanto una hoja cambia de aspecto. Síntomas similares pueden tener otras causas, en particular un exceso de agua, un problema radicular, una enfermedad o condiciones ambientales inadecuadas.
Antes de regar más, es, por tanto, útil verificar la humedad del suelo o del sustrato y tener en cuenta las necesidades propias de la especie.
¿Cómo regar un árbol durante una sequía?
Cuando el riego se vuelve necesario, el objetivo es permitir que el agua alcance realmente la zona radicular en lugar de simplemente humedecer la superficie del suelo.
Para un árbol recién plantado, un riego suficientemente importante y adaptado a las condiciones puede ser preferible a cantidades de agua muy pequeñas y repetidas que solo penetran superficialmente.
La frecuencia debe, no obstante, adaptarse a la especie, la temperatura, el tipo de suelo, el tamaño del árbol y su antigüedad de plantación.
Un suelo arenoso no conserva el agua como un suelo más arcilloso. Por lo tanto, no existe un calendario de riego universal válido para todos los árboles.
DESCUBRIR NUESTROS ÁRBOLES Y SUS NECESIDADES
¿Por qué el acolchado ayuda durante los períodos secos?
Instalar un acolchado alrededor de un árbol puede contribuir a ralentizar la evaporación del agua presente en el suelo y a limitar las variaciones rápidas de temperatura en su superficie.
Puede, de este modo, ayudar a conservar durante más tiempo la humedad disponible tras un riego o una lluvia.
El acolchado, sin embargo, no debe acumularse directamente contra el tronco. Es preferible dejar la base de este último despejada.
Esta práctica es particularmente interesante para acompañar a un árbol joven durante su instalación.
¿Un árbol en maceta resiste peor la sequía?
Un árbol cultivado en maceta requiere generalmente mayor vigilancia durante los períodos cálidos.
La razón es simple: sus raíces solo pueden explorar el volumen de sustrato contenido en la maceta. Cuando este se seca, el árbol no puede ir a buscar humedad unos metros más allá.
Además, un contenedor expuesto al sol puede calentarse y secarse rápidamente.
Un árbol conocido por su tolerancia a la sequía en plena tierra puede, por tanto, necesitar un riego mucho más regular cuando se cultiva en maceta.
Si desea mantener su árbol en un contenedor, consulte todos nuestros consejos en ¿se puede mantener un árbol en maceta todo el año?.
TODO SOBRE LOS ÁRBOLES EN MACETA
¿Y en un balcón o una terraza?
El calor puede ser particularmente importante en un balcón o una terraza expuestos al sol. El suelo mineral, las paredes y los contenedores pueden acumular calor, mientras que el volumen de sustrato disponible sigue siendo limitado.
Por tanto, hay que tener en cuenta a la vez la resistencia natural de la especie, la exposición y la capacidad de la maceta para conservar suficiente humedad.
El olivo puede ser particularmente interesante para espacios muy luminosos cuando las condiciones de cultivo le son adecuadas.
Para comparar varias posibilidades, consulte nuestra guía ¿qué árbol elegir para un balcón o una terraza?.
ELEGIR UN ÁRBOL PARA MI TERRAZA
¿Hay que regar un árbol adulto durante una sequía?
Un árbol bien establecido dispone generalmente de un sistema radicular mucho más desarrollado que un árbol recién plantado. Esto puede permitirle soportar mejor un período sin lluvia.
Pero ningún árbol es totalmente independiente de las condiciones ambientales. Una sequía particularmente larga o intensa puede afectar también a árboles adultos, especialmente cuando las reservas de agua del suelo se vuelven muy bajas.
La resistencia depende siempre de la especie, el suelo, el clima, el estado del árbol y la duración del episodio seco.
Resistir a la sequía no significa vivir sin agua
Es probablemente la idea más importante a recordar. Cuando una especie se describe como resistente a la sequía, significa que posee características que le permiten soportar mejor la falta de agua que otras especies, no que pueda vivir sin agua.
La diferencia entre un árbol recién plantado y un árbol instalado desde hace varios años es también fundamental.
Elegir una especie adaptada a su clima y a su ubicación permite reducir las dificultades futuras y ofrecer al árbol unas condiciones coherentes con sus necesidades naturales.
ENCONTRAR EL ÁRBOL ADAPTADO A SU ENTORNO
Un árbol capaz de adaptarse con el paso de los años
Observar un árbol durante un período seco permite comprender hasta qué punto su funcionamiento depende del equilibrio entre el suelo, las raíces, el tronco y las hojas.
Sus raíces buscan el agua disponible, sus hojas regulan sus intercambios y su crecimiento puede ralentizarse cuando los recursos se vuelven insuficientes.
Estos mecanismos se repiten a lo largo de toda su vida. Y esta vida puede ser particularmente larga: descubra ¿cuál es la duración de vida de un árbol?.
DESCUBRIR LA LONGEVIDAD DE LOS ÁRBOLES
Preguntas frecuentes sobre los árboles y la sequía
¿Qué árbol resiste bien la sequía?
Varias especies presentan adaptaciones a los entornos secos. El olivo es conocido, en particular, por su buena tolerancia a la sequía una vez correctamente instalado. La resistencia real depende, no obstante, siempre del clima, el suelo, la edad del árbol y sus condiciones de cultivo.
¿Cuánto tiempo puede estar un árbol sin agua?
No existe una duración universal. Depende de la especie, la temperatura, el suelo, el desarrollo de las raíces, la edad del árbol y las precipitaciones anteriores. Un árbol joven recién plantado será generalmente más dependiente de un riego que un ejemplar bien establecido.
¿Cómo saber si mi árbol tiene sed?
Un follaje que pierde su firmeza, amarillea, se vuelve marrón o cae prematuramente puede estar asociado a una falta de agua. Al no ser estos síntomas específicos de la sequía, es importante verificar también el estado y la humedad del suelo.
¿Hay que regar un olivo en período de sequía?
Un olivo bien instalado en plena tierra posee una buena tolerancia a la falta de agua, pero un olivo joven recién plantado o un ejemplar cultivado en maceta puede requerir riegos adaptados durante los períodos cálidos y secos.
¿Por qué mi árbol pierde sus hojas durante una ola de calor?
Un estrés hídrico importante puede provocar la desecación o la caída prematura de una parte del follaje. Esto puede reducir la superficie transpirante del árbol, pero una caída importante debe incitar también a verificar sus condiciones de cultivo.
¿Un árbol en maceta debe ser regado más a menudo?
Generalmente sí durante los períodos cálidos, ya que sus raíces disponen de un volumen de sustrato limitado que puede secarse rápidamente. La frecuencia exacta depende, sin embargo, de la maceta, el sustrato, la exposición y la especie.
¿Un árbol crece más despacio durante una sequía?
Sí, la falta de agua puede conllevar una disminución de la fotosíntesis y una ralentización del crecimiento. La respuesta exacta depende, no obstante, de la intensidad y de la duración del estrés, así como de la especie en cuestión.